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04 Febrero 2026

Stefania, el valor de una leadership gentil

Un recorrido profesional largo y rico, una elección valiente de cambio y una leadership basada en la confianza, la escucha y las relaciones: Stefania Montella se cuenta.

Stefania_Montella

Executive Chairman de Mashfrog 4 Procurement, Planning & Report Officer de la Unit Corporate Business Development y, recientemente, responsable de la partnership global con SAP, Stefania Montella aporta a Mashfrog una experiencia de muchos años y una visión de la leadership basada en la confianza, el crecimiento de las personas y un enfoque humano del trabajo.

Stefania, cuéntanos sobre tu recorrido profesional y las experiencias que más te han formado antes de entrar en Mashfrog.

Mi recorrido profesional comenzó hace mucho tiempo, a finales de los años ochenta, cuando entré en Finsiel, entonces Italsiel. Me había licenciado en Biología y el mundo de la informática parecía muy lejano; sin embargo, descubrí que programar me gustaba. Era un reto: había creatividad y espacio para resolver problemas.

Con el tiempo, sin embargo, sentí cada vez con más fuerza la necesidad de trabajar en las relaciones y de tener un rol más "orientado hacia el exterior". Incluso permaneciendo en entornos estructurados como el de la Administración Pública, busqué espacios que me permitieran combinar competencias técnicas y capacidades relacionales.

Luego hubo una pausa importante, ligada al nacimiento de mis hijas. Fue un freno profesional, sin duda, pero nunca lo viví como un sacrificio. La maternidad fue un regalo y elegí conscientemente dedicarle tiempo y energía. Cuando mis hijas crecieron, retomé mi recorrido profesional incorporándome a NETikos, una realidad más pequeña que me dio la oportunidad de volver a ponerme a prueba y de demostrar lo que sabía hacer.

El siguiente paso fue en Reply, donde tuve la oportunidad de crecer de verdad. Entré sin un rol managerial definido y llegué a convertirme en partner y administradora delegada de una de las empresas del Grupo. Fue una experiencia fundamental, que me permitió desarrollar competencias a 360 grados y trabajar en un contexto que durante muchos años creyó en el valor de las personas y en su crecimiento.

¿Qué te llevó a elegir Mashfrog como un nuevo desafío profesional en una etapa ya madura de tu carrera?

Cambiar nunca es sencillo, y hacerlo en una etapa madura de la carrera lo es aún más. Fue un paso emocional y psicológicamente muy exigente, porque dejaba atrás un mundo que conocía bien, en el que había construido credibilidad y relaciones, y me volvía a poner completamente a prueba. Estaban el miedo al fracaso, al juicio de los demás, y el esfuerzo de tener que demostrar de nuevo quién eres y qué valor puedes aportar. En este proceso, el apoyo de mi familia fue fundamental: no solo me respaldaron, sino que realmente me animaron a dar este paso. Sin ellos habría sido mucho más difícil.

Lo que realmente me convenció, sin embargo, fue la posibilidad de poner en valor toda la experiencia acumulada, explorando ámbitos nuevos y más amplios que el solo mundo SAP. No se trataba de hacer carrera ni de "empezar de cero", sino de volver a hacer cosas que siempre me han sido afines: trabajar en las relaciones, en los productos y en la organización, integrando visión, concreción y capacidad de impacto. Mashfrog me ofrecía este espacio y, sobre todo, la libertad de expresar competencias diversas sin tener que encasillarlas en un único rol.

De hecho, en Mashfrog desempeñas varios roles: ¿cómo logras conciliar estas responsabilidades?

En realidad, estos roles describen muy bien quién soy. Desempeñar más de uno no es una imposición organizativa, sino la representación natural de mi personalidad y de mis intereses, que siempre han sido bastante polifacéticos. El mundo del procurement, por ejemplo, siempre ha sido muy afín a mí: fui de las primeras en Italia en certificarme en SAP en este ámbito, cuando el procurement online daba sus primeros pasos. Mashfrog 4 Procurement es, por lo tanto, la evolución natural de un recorrido iniciado hace muchos años, que hoy se concreta en una plataforma capaz de integrar SAP, automatización, inteligencia artificial y procesos avanzados.

Luego está la dimensión sales, que encaja perfectamente con mi predisposición hacia las relaciones. Para mí, la relación con clientes y partners es central; es la base sobre la que se construye cualquier proyecto duradero.

Por último, está el rol más analítico y de control. Siempre he tenido una fuerte atención a los números, a las cuentas y a la sostenibilidad económica. Es una "manía del control", si queremos llamarla así, que sin embargo se convierte en una herramienta para hacer que la organización del Business Development funcione mejor y para dar solidez a las decisiones estratégicas.

¿Cómo definirías tu estilo de leadership?

Mi estilo de leadership se basa en la escucha y el respeto. No creo en una leadership impuesta desde arriba ni en la autoridad ejercida solo a través del rol: para mí, liderar significa comprender el trabajo de los demás, entrar en el detalle de las actividades y asumir la responsabilidad de las decisiones.

Con el tiempo he aprendido que la confianza y la delegación son fundamentales, pero no automáticas. Delegar es necesario para que las personas puedan crecer y sentirse responsables, pero no significa desentenderse: el control es necesario, siempre que sea discreto y esté orientado a apoyar el trabajo, no a limitarlo. Es un equilibrio que se construye con el tiempo y que requiere atención y coherencia.

Siempre he intentado no apropiarme nunca del trabajo de los demás y reconocer su contribución. Para mí es natural decir gracias, no como una fórmula de cortesía, sino como un gesto auténtico de reconocimiento. Es un valor que me transmitieron mis padres y que llevo conmigo cada día, también en el trabajo.

Es en este sentido en el que me reconozco en el concepto de leadership gentil. Una leadership que no renuncia a la firmeza ni a la responsabilidad, pero que pone en el centro las relaciones, el respeto y la atención hacia los demás. Una forma de liderar que no necesita alzar la voz, sino que busca construir confianza con el tiempo.

¿Cuáles son los retos y los objetivos en los que te estás centrando principalmente hoy?

Uno de los principales retos se refiere sin duda a Mashfrog 4 Procurement. Es un proyecto en el que estoy invirtiendo mucho porque representa la evolución natural de una historia que comenzó hace muchos años con SAP y con el mundo del procurement, y que hoy se enriquece gracias a las competencias de Mashfrog en el ámbito de la inteligencia artificial. M4P es una solución agentica que nace precisamente de esta combinación entre una experiencia de más de veinte años en procurement, desarrollada a lo largo del tiempo, y la innovación tecnológica presente en Mashfrog. El objetivo es hacer crecer esta oferta, consolidarla y posicionarla cada vez mejor, poniendo en valor todo su potencial en el mercado.

Paralelamente, estoy apoyando el desarrollo de nuestra oferta en el ámbito SAP en su conjunto y el refuerzo de nuestra partnership histórica. Se trata de una relación estratégica que requiere continuidad, visión y capacidad de diálogo, y que puede representar un importante motor de desarrollo para el Grupo en los próximos años.

Por último, también estoy aportando mi contribución a la optimización de los procedimientos internos del Business Development, de los sistemas de gestión y de la organización de los equipos en su interacción con el resto del Grupo, que ya ha crecido tanto en número como geográficamente. Trabajar en estos aspectos significa crear las condiciones para que las personas puedan trabajar mejor, con roles y responsabilidades más claros, y para que la empresa pueda crecer de manera sostenible a lo largo del tiempo.

Cuando no trabajas, ¿cómo te gusta recargar energías?

Cuando no trabajo, intento ante todo cuidarme a mí misma. El sport tiene un papel importante: practico yoga y pilates, actividades que me ayudan a desacelerar, recuperar la concentración y poner orden en mis pensamientos. Leo mucho, sobre todo por el placer de desconectar completamente la mente. Prefiero géneros que me permitan salir de lo cotidiano, porque para mí el verdadero descanso también pasa por la posibilidad de dirigir la mirada hacia otro lugar, al menos por un tiempo.

Y luego están los viajes, que desde siempre han sido una parte fundamental de mi vida. Viajar para mí no es solo desplazarse, sino entrar en contacto con lugares, silencios y espacios que ayudan a volver a poner las cosas en perspectiva. El viaje a Namibia, realizado el año pasado en un momento muy delicado de mi vida, fue especialmente significativo: una experiencia profunda, en contacto con la naturaleza y con lo esencial, que me devolvió la serenidad cuando realmente la necesitaba.

También me gusta planificar los viajes, quizá casi tanto como hacerlos. Pensar en un destino, imaginar un itinerario, tener un proyecto por delante ya es una forma de recargarme. Al final, es el mismo enfoque que tengo también en el trabajo y en la vida: tomarse el tiempo, dar valor a las cosas y afrontarlas con respeto y conciencia.