14 Marzo 2019

¿Cómo nace una miniserie? Los pasos para la creación de la webserie «Urban Tales», del teclado del PC a la claqueta en el plató

Notas y anécdotas de Francesco, editor del equipo de comunicación de mashfrog, que ha creado para Open Fiber una serie de «cuentos urbanos» entre Milán, Perugia, Bari y Cagliari.

Para ver cómo un proyecto va tomando forma ante ti, no se te pueden pegar las sábanas y tienes que salir de la cama antes de lo que te gustaría. Unas pocas horas después podrás volver a echarte una cabezadita, a 9.000 metros de altura. Martes, 6 de noviembre de 2018: Roma-Cagliari, cuarenta y cinco minutos de vuelo para cerrar el círculo de las primeras teclas del ordenador con el último chasquido de la claqueta en el plató.

Esto es precisamente lo que hizo Francesco Guarino, editor digital de la unidad de negocio de comunicación en mashfrog, llamado para supervisar la creación de UpDate Me, el último de los cuatro episodios de Urban Tales, un proyecto de narrativa corporativa diseñado para Open Fiber. 

Los «cuentos urbanos» de la webserie, creados a partir de una idea de Antonella Cocca y Fabiana Rocchi, compañeras de Francesco, mezclan los elementos surrealistas con el negocio central de Open Fiber, que está presente en todos sus episodios a través de su manager, encargado de «derribar la cuarta pared» y sumergirse físicamente en la atmósfera del vídeo. 

El proyecto se desarrolló en cuatro ubicaciones: Milán, Perugia, Bari y Cagliari. Para cada episodio, la miniserie para Internet llevó a cada ciudad un pequeño ejército compuesto por los miembros del equipo de comunicación y el equipo de vídeo de mashfrog, actores y extras y los cuatro manager de Open Fiber que interpretaron el papel de coprotagonistas de los vídeos. 

Obligar a un manager a levantarse de su escritorio para que las cámaras lo siguieran a todas partes brindó momentos de vergüenza y diversión. Sobre todo cuando el lugar del rodaje, como pasó en Cagliari, se convirtió de repente en un hormiguero turístico, debido a un inesperado y enorme crucero que atracó en el puerto de Cagliari: «Disculpe, ¿qué película están rodando

«El manager tenía que interpretar un texto que yo había sacado de una entrevista —explica Francesco— para crear el vínculo entre el componente surrealista del cuento urbano y la parte corporativa del vídeo. Era esencial que el no actor estuviese a gusto, o que por lo menos no se sintiese incómodo, ante el director, el cámara, el ingeniero de sonido y el productor en línea». 

Una hora de rodaje para sacar unos 30 segundos de montaje. Fuimos testigos de meteduras de pata, risas y de una confianza con la cámara que aumentaba entre un «corten» y el siguiente. El texto creado en un escritorio de la sede central de mashfrog en Roma fue tomando forma y sonido entre las pintorescas murallas del Bastión de Saint Remy en Cagliari. 

Francesco tenía que fijarse en mil cosas a la vez: entender las necesidades del elenco, hacer que el manager se sintiera a gusto y, si era necesario, hacer revisiones muy rápidas del texto. Todo ello con los dedos cruzados para evitar la pesadilla de cualquier decorado exterior: los cambios de tiempo y de luz natural. 

Una vez terminado allí, pasamos a rodar en el corazón de Cagliari. El cuento urbano tiene que tener un contexto y se necesitan imágenes de portada. Cuatro horas para conocer la capital, empezando por la Piazza Carlo Alberto con la cámara en el hombro para conseguir todas las pinceladas de color de los callejones, hasta llegar al paseo marítimo asomando la cámara por la ventanilla del coche. La puesta de sol es más natural y romántica que un «rompan filas». 

El resultado final llegó después de un largo y meticuloso trabajo de montaje, efectos especiales y corrección de color. El millón de visitas registradas en las semanas siguientes a la publicación online del episodio corroboraron el gran trabajo realizado por todo el equipo de mashfrog y para Francesco supusieron la satisfacción de haber dado forma y palabras a una nueva historia, creativa y nativa digital.