19 Julio2021

Inaugurada en Senegal la ecoaldea de Mashfrog: el gallinero financiado por Beteyà

Con la financiación de Mashfrog Group, la asociación Don Bosco 2000 ha podido construir un gallinero sostenible en una zona remota de Senegal, lo que permitirá a las poblaciones locales contar con una instalación capaz de ofrecer alimentos y recursos económicos.

Entre los objetivos de sostenibilidad social que se ha marcado Mashfrog Group está el de trabajar activamente en el contexto social en el que opera la empresa, con el fin de mejorar las condiciones de vida no solo de sus profesionales.

Por ello, estamos especialmente orgullosos de haber participado de manera activa en una de las actividades de RSE (responsabilidad social corporativa) de Beteyà, el proyecto de la asociación Don Bosco 2000, cuyo objetivo final era la construcción de un gallinero en Tambacounda, Senegal.

Este gallinero es una start-up solidaria que se ha construido respetando todos los criterios necesarios para lograr la plena sostenibilidad medioambiental: en su interior se han instalado paneles solares que aportarán la energía necesaria para el funcionamiento de la planta. 

La instalación estará gestionada por cuatro jóvenes senegaleses, tras un periodo de formación que les permitirá tener todos los conocimientos necesarios para desarrollar la actividad, que albergará 1000 pollos gestionados mediante procesos automatizados. De hecho, una de las novedades de este gallinero es la innovación, que junto con su mínimo impacto medioambiental, hacen de la instalación una planta de última generación. 

Esta es una de las características del proyecto de la que más nos enorgullecemos, ya que además está en línea con los objetivos marcados por la agenda de la ONU para lograr la plena sostenibilidad en 2030. De hecho, el gallinero permitirá a la población local tener su propia actividad, gracias a la cual podrán satisfacer sus necesidades relacionadas con la alimentación, pero también podrán gestionar una pequeña empresa con la que obtener ingresos en una zona en la que las condiciones de vida son especialmente difíciles. 

Los cuatro jóvenes que trabajarán en el gallinero se ocuparán no solo de la gestión de la instalación, sino también de las actividades económicas posteriores. En concreto, la formación recibida les permitirá llevar a cabo la gestión diaria del ciclo de producción (45 días), el mantenimiento de la instalación, la compra de piensos y materiales y gestionar el apartado comercial. 

El gallinero tiene en realidad múltiples objetivos:
•    producir carne destinada al consumo para satisfacer las necesidades de la población local;
•    vender el excedente de carne en los mercados cercanos para crear una cadena de producción, con el fin de iniciar un camino de empoderamiento para los jóvenes africanos;
•    crear empleo para ayudar a la población local a vivir en condiciones dignas.

La construcción de este gallinero forma parte de las actividades de Beteyà, un proyecto de la asociación Don Bosco 2000, que entre sus iniciativas cuenta también con la creación de una start-up siciliana que comercializa productos textiles elaborados por jóvenes migrantes, haciendo uso de propiedades y bienes confiscados a la mafia. De esta manera, Beteyà revaloriza y da nueva vida al territorio siciliano y a sus recursos humanos en un contexto inclusivo, ético y sostenible. 

Un proyecto que enorgullece especialmente a Mashfrog Group, como explicó Antonio Grillo, director de la unidad de negocio digital: «Estamos muy contentos de saber que el gallinero de Vélingara se ha completado; esta obra representa una importante contribución para la promoción del emprendimiento, es decir, para la capacidad de organizar una empresa económica y al mismo tiempo tener la voluntad de afrontar sus riesgos. El enfoque emprendedor es un estilo que está profundamente arraigado en los integrantes de Mashfrog Group y contribuye a forjar un sentido de solidaridad que va más allá de los roles y responsabilidades de cada individuo».

Palabras estas que muestran una comunidad de intenciones entre Mashfrog y la asociación Don Bosco 2000 - Impresa Sociale, como también ha recordado Agostino Sella, su presidente: «Mashfrog es un importante socio para nosotros, porque nos permite combinar innovación y solidaridad. El hecho de que una empresa tan asentada en el sector tecnológico esté comprometida con el apoyo a los pueblos más pobres de Senegal, significa que el mundo no tiene la vista puesta únicamente en la innovación o la digitalización, sino que hay actores que están atentos a los temas solidarios, lo que nos da esperanza».

Más información en https://www.beteya.com