10 Julio2020

De la sociedad digital a la sociedad sin efectivo

La emergencia de COVID ha acelerado la necesidad de transacciones económicas cada vez más seguras e integradas con los teléfonos inteligentes. El ejemplo de la aplicación Eni Station +.

Italia y el mobile payment

En comparación el ritmo de la transformación digital en otros países, Italia siguió registrando tendencias contrastadas, especialmente en las compras en línea y el dinero electrónico. A pesar de que los italianos estén a la vanguardia en lo que respecta a la posesión y el uso de teléfonos inteligentes, la penetración del comercio electrónico y los sistemas de pago por móvil son en realidad de las más bajas de Europa, lo que constituye un claro indicio de los cambios en las costumbres y la cultura que hasta ahora han luchado por imponerse.

La emergencia de COVID-19 está alterando notablemente esta situación, ya que está suponiendo una importante aceleración también en este sector de la digitalización. La necesidad de reducir al mínimo las oportunidades de contacto, sobre todo las relacionadas con la utilización de dinero en efectivo o tarjetas de crédito, ha allanado el camino a aplicaciones y tecnologías que permiten realizar transacciones monetarias interactuando única y exclusivamente con el teléfono inteligente. Así, las personas se acostumbran a realizar estas transacciones no solo para las compras en línea, sino también para las que se realizan en las tiendas y, por supuesto, de forma presencial. 

Esta aceleración es rápida e impactante, si bien ya se estaba gestando antes de que llegara la pandemia. Si bien hasta 2019 Italia ocupaba el puesto 23 en Europa en cuanto a volumen de transacciones sin dinero en efectivo, el año 2019 comenzó con una inversión de esta tendencia y un aumento significativo del número de italianos que utilizaban los teléfonos inteligentes para pagar en tiendas. 
Una investigación realizada por la consultora Kantar para el Observatorio Innovative Payments del Politécnico de Milán en una muestra de 2000 usuarios de internet entre 18 y 64 años proporciona datos interesantes sobre el tema. 
El 13 % de los encuestados afirmó que paga con el teléfono inteligente en las tiendas, si bien parece que el teléfono inteligente que se ha convertido en un punto de referencia total para las transacciones: el 85 % lo ha utilizado en los últimos seis meses para compras en línea y lo prefiere al PC por la comodidad y la rapidez de la compra (49 %), la posibilidad de comprar fuera de casa o de viaje (37 %) y por el hecho de que puede pagar rápidamente gracias a la información ya almacenada en el dispositivo (18 %). 
Asimismo, el teléfono inteligente se está convirtiendo en una especie de monedero electrónico y la satisfacción con la experiencia de pago móvil es tan positiva que el 88 % de encuestados declaró que seguirá utilizando el teléfono inteligente para pagar en el futuro. 

Más allá de las compras en línea

La pandemia ha inducido tanto a los consumidores finales como a las empresas a experimentar con nuevas soluciones que no impliquen el uso de efectivo y «contactless» o a volver a proponer algunas ya presentes, lo que ha llevado también a un cambio en gestos cotidianos como llenar el depósito de combustible o pagar una compra realizada en una tienda. La posibilidad de evitar el contacto físico en las transacciones monetarias, algo necesario por la emergencia sanitaria, se perfila como una oportunidad a la que tanto los consumidores como los comerciantes no querrán renunciar, ya que esta experiencia presenta claras ventajas desde el punto de vista de la seguridad y la salud, además de una mayor rapidez y transparencia. 

La aplicación Eni Station + representa un excelente ejemplo de una solución innovadora, lanzada al mercado mucho antes de la pandemia y que reveló por completo su utilidad durante la emergencia. Una de las principales características de esta aplicación es, precisamente, la posibilidad de repostar en cualquier estación de servicio habilitada por Eni, tanto de forma autónoma como asistida, además de permitir pagar a través de un simple clic en la aplicación.
Hasta la fecha, es la única aplicación que garantiza una experiencia de «repostaje seguro», ya que no hay interacción física con el personal o los dispositivos (datáfonos) de la tienda.

En mashfrog llevamos mucho tiempo trabajando en soluciones innovadoras de pago móvil y en la reducción de las transacciones en efectivo. Además de nuestra dilatada experiencia en el desarrollo de aplicaciones móviles multiservicio, estamos afianzando nuestros conocimientos en materia de «blockchain» y criptomonedas para dar con circuitos de pago cada vez más seguros y que no impliquen operar con dinero en efectivo.

Un ejemplo de ello es Tourist Wallet, un proyecto financiado que estamos impulsando junto con la Universidad de Tor Vergata y la empresa Foodiestrip para fomentar el desarrollo y la digitalización del turismo en la región del Lacio. El proyecto consiste en la creación de un circuito de empresas y profesionales relacionados con el sector turístico en el que se pueden realizar pagos utilizando únicamente un monedero digital, el «tourist wallet». El proyecto se basa en «blockchain» y cuenta con ventajas significativas en términos de seguridad, velocidad y transparencia. Además, contribuye a crear un circuito virtuoso para el desarrollo del territorio y las economías locales