27 Septiembre 2019

Giuseppe Brigandì, consultor SAP apasionado por el tango

Giuseppe Brigandì, consultor SAP de profesión, tanguero por pasión, nos cuenta por qué comenzó a amar el tango argentino.
 

«El tango es la magia de un abrazo sensual entre dos cuerpos que se funden en una única alma».

Estas son las palabras de Giuseppe Brigandì, promoción de 1984, licenciado en Economía y desde 2016 consultor SAP del Grupo mashfrog en las oficinas de Milán. 
Giuseppe es actualmente jefe de equipo y se ocupa de proyectos de implementación de SAP en el área de Finanzas. Su trabajo le da la oportunidad de viajar a nivel internacional. Vive y trabaja en Milán desde 2011, pero los proyectos que gestiona ya lo han llevado a México, Argentina, Chile, Asia y recientemente a España y Portugal.

La pasión por el tango

De día, es consultor experto de una de las soluciones ERP más conocidas y utilizadas por las empresas; fuera del horario laboral, desde hace unos 5 años, Giuseppe baila el tango en las milongas de Milán y de todas las ciudades del mundo que visita por placer o por trabajo.
La pasión comenzó escuchando la música y las conmovedoras melodías de este baile popular argentino que sedujo al planeta a lo largo del siglo XX. Desde que escuchó la música hasta que dio los primeros pasos de baile pasaron unos dos años. En 2014, Giuseppe asistió a su primera clase en una escuela de tango y desde entonces nunca ha dejado de bailar.  
 

El primer viaje a Argentina 

Después de un primer año de estudio digamos que poco apasionado, llegó la gran oportunidad, viajar a Buenos Aires, ciudad del tango por antonomasia, y quedarse en ella unos meses. El viaje estuvo a punto de anularse debido a una lesión —«Bailé demasiado», explica—, pero al final Giuseppe logró partir. En los cinco meses que pasó en Buenos Aires, visitó las principales milongas de la ciudad y estudió tanto el baile como la música. Conoció las principales orquestas, escuchó el tango clásico, especialmente el de la llamada «Edad de Oro» (1930 y 1940), y comenzó a verse no solo como bailarín, sino también como DJ de tangos.

Cómo bailar el tango

El tango es armonía, elegancia e inspiración, pero también, obviamente, técnica y mucho ejercicio. «En resumen, no hay bailarines de tango improvisados». 
El hombre ejerce el papel de líder: el tanguero guía, marca el paso y conduce a la mujer en el espacio prestando atención a no cruzarse con la trayectoria de las demás parejas. A la mujer le corresponde seguirle. Este papel es cualquier cosa menos pasivo y sí muy exigente. A ella le toca interpretar y responder a la compleja comunicación no verbal que se transmite a través del abrazo del tango, encantando al público con la belleza y la gracia del movimiento. 

Dónde se baila el tango 

Le preguntamos a Giuseppe qué difusión tiene la cultura del tango en Italia. 
«La cultura del tango llegó a Italia más bien tarde, pero en los últimos veinte años se ha extendido por todo el país. A día de hoy, en Italia se estudia y baila el tango en todas partes, tanto en las grandes ciudades como en las provincias». Las milongas —nombre de las salas de baile dedicadas exclusivamente a este baile— son numerosas y muy populares, incluso más que en Argentina, donde el tango, fuera de las metrópolis, se escucha mucho pero se baila menos.

Un punto de contacto entre pasión y profesión

La profesión de Giuseppe, consultor que se encarga de analizar y optimizar flujos y procesos de las grandes empresas mediante la implementación del sistema de gestión SAP, parece estar muy alejada de las notas del bandoneón y del ambiente de las milongas. Sin embargo, según cuenta Giuseppe:    
«Existe un punto de contacto muy fuerte entre mi trabajo y el baile: el viaje. Viajo mucho por trabajo y el baile me ayuda a entrar en contacto directo con la gente del lugar». 
La pasión compartida por el tango está creando una red mundial de personas que se encuentran en busca de un local donde bailar. 

«El tango es un pensamiento triste que se baila»

Así lo definía el poeta argentino Enrico Santos Discépolo. El tango es una cultura de pasiones ardientes, conmovedoras y dolorosas. Las canciones, temas en español, hablan de amores rotos, traiciones, separaciones, nostalgia por el pasado y esperanza por el futuro, pero también del amor por la ciudad de Buenos Aires, por sus barrios y por sus calles desgastadas debido a los giros de los bailarines. Las estrofas de las canciones son auténticas poesías. Estas son algunas de las que más le gustan a Giuseppe:

Soy una estrella en el mar
que hoy detiene su andar
para hundirse en tus ojos.
Y en el embrujo
de tus labios muy rojos,
por llegar a tu alma
mi destino daré.

Soy una estrella en el mar
que hoy se pierde al azar
sin amor ni fortuna.
Y en los abismos
de esta noche de luna,
sólo quiero vivir, de rodilla a tus pies,
para amarte y morir.

(De "Esta noche de luna", versione arrangiata dall'orchestra Pugliese Maciel versión arreglada por la orquesta Pugliese Maciel)